#AndandoLaCalleSola

Por si algún día me encuentro #AndandoLaCalleSola y un conductor me atropella y me deja allí, tirada a morir, sería insólito que cuestionaran de dónde vengo y a dónde voy. Si mi caminar y andar sola es un insulto, más insulto es atreverse a suponer con el fin de restarle importancia a un crimen. No hay comentario más detestable que el que convalida una injusticia, un atropello, una fechoría, una transgresión.

Comparto este mensaje porque me preocupa. Me preocupa que aún en este siglo nos conformemos con comentarios y actitudes que discriminan y restan el valor de la mujer. ¿Qué es un hombre? El diccionario lo describe como un ser racional, caracterizado por su inteligencia. 

¿Acaso no es la mujer considerada un ser racional, caracterizada por su inteligencia?

El mundo le sigue fallando a la mujer y nosotros, el Pueblo de Dios, conocemos la solución:  Jesús y su Reino. Y estas son BUENAS NOTICIAS, en todo el sentido de la palabra. No se trata de tener la razón. Se trata de sentarnos, estudiar, orar y actuar. Creo que seríamos unos ignorantes si leemos una colección de libros escritos hace miles de años como un significado absoluto y literal sin verdaderamente entender el contexto.

Por ejemplo, algunos hermanos y hermanas han querido utilizar Proverbios 31 como la descripción del trabajo de una mujer en vez de lo que en realidad es: la bendición y afirmación del valor de la vida de las mujeres, memorizadas por los esposos judíos con el propósito de honrar a sus esposas en todo momento. Es una celebración para momentos cotidianos de gran valor para la mujer, NO un estándar agotador y fatigante.

Nos envolvemos en la poesía y semántica justificando la injusticia. Es peligroso escoger al azar algunos versos, en particular los que son utilizados para silenciar e intimidar, desbancando a la mitad de la Iglesia en una temporada de cosecha y plenitud, donde los trabajadores son pocos.

También es peligroso simplemente hacer lo que sentimos que es correcto. No podemos ignorar porción alguna de la escritura porque simplemente incomodan nuestras vidas post-modernas. No podemos descartar las partes de la Biblia que no nos gustan, no si nos llamamos seguidores de (TODO) El Camino. N.T. Wright dijo que para afirmar la autoridad de las Escrituras no debemos precisamente decir “Conocemos lo que significa la escritura y no necesitamos hacer preguntas.”

Todas las generaciones de la Iglesia necesitan refrescar, rejuvenecer y hacer el esfuerzo por entender y vivir aun más la Palabra. Tal vez, y digo tal vez porque yo no sé tres pepinos de esto, no deberíamos leer algunos versos y pasarle el vacuum al resto del capítulo. Tal vez no deberíamos leer algunas cartas dirigidas a ciertas personas sin entender la situación específica en medio del contexto y luego aplicarla a toda la humanidad y la Iglesia. Tal vez necesitamos sabiduría y entendimiento. Tal vez necesitamos al Espíritu Santo. Tal vez necesitamos a JESÚS como lente. Necesitamos toda la Escritura. Después de todo, Jesús es la Palabra Viva de Dios.

Seguramente también necesitemos una buena taza de café o una buena copa de vino.

El Dr. John G. Stackhouse, un respetado erudito escribió con alma abierta,

"He estado leyendo otra explicación para 1 Timoteo 2:11-15, fácilmente uno de los pasajes más oscuros que trata de este tema. Recuerdo bien, veinte años después, haber puesto el libro en mi regazo mientras entendía: Nadie puede explicar este pasaje. Para estar seguro, había estado leyendo más de una docena de intentos que procuraban explicar este pasaje. Algunos era ingeniosos; pocos eran probables. Pero me golpeó con fuerza que nadie pudiese explicar todas las cláusulas de este pasaje con autenticidad y credibilidad. Ninguno de los que había leído (y he leído unos cuantos) podía estructurar todo el texto de manera relevante, logrando montar un rompe cabezas, sin dejar piezas sueltas y sin forzarlas... No debemos esperar llegar a una conclusión teológica hasta el feliz día en que podamos organizar en relevancia todos los textos. Si no que debemos mirar todos los textos con una mente abierta y ver si entre las varias interpretaciones hay una que hace sentido. ¿Qué mas podemos hacer en la teología?"

Y, ¿qué más podemos hacer? Confiamos en que el Espíritu Santo es quién nos guía a toda verdad. Confiamos en que somos Sus ovejas, y que reconocemos la voz de nuestro Pastor. Confiamos y hacemos el esfuerzo de trabajar en lo exterior lo que Dios ya ha trabajado en el interior.

Sin tocar todos los versículos de la Biblia, mencionaré dos en específico que siempre provocan controversia. El fin es producir en ti el deseo de viajar a través de la Escritura. Viajar para ti, viajar mientras te sientas, estudias y oras. Aquí van,

"vuestras mujeres callen en las congregaciones, porque no les es permitido hablar, sino que deben estar sujetas, como también la Ley lo dice. Y si quieren aprender algo, pregunten en casa a sus maridos, porque es indecoroso que una mujer hable en la congregación."

1 Corintios 14:34-35

"La mujer aprenda en silencio, con toda sujeción. No permito a la mujer enseñar, ni ejercer dominio sobre el hombre, sino estar en silencio,"

1 Timoteo 2:11-12

Ahora respira. Lo sé, yo también respiré.

Esto cae como balde de agua fría. Como mujeres hemos sido instruidas a ser sumisas y guardar silencio. Se lee tentador establecer como fundamento para el rol de la mujer estos dos versículos. Diciendo en tono de resignación o de triunfo: "Pues no lo digo yo; fue Dios quien lo dijo."

Creo que toda la escritura es inspirada por Dios. Aunque estos pasajes sean fuertes, también fueron inspirados por Dios. Pero la buena noticia es que la escritura no es un texto de 140 carácteres ni el título de una noticia. Los textos antes mencionados forman parte de las cartas de Pablo. No son una lista de reglas y excepciones. No son estándares universales sin contexto ni propósito. Son una porción de unas cartas del Apóstol Pablo, inspiradas por el Espíritu Santo, escritas para personas en específicas, en lugares específicos, por situaciones específicas. Así como cuando le escribimos cartas a nuestros familiares y amigos. Llevan un trasfondo y una historia.

Estas porciones bíblicas que muchas veces son utilizadas para oprimir a la mujer y no darle oportunidad, dándole lugar al patriarcado, deben ser comprendidas en contexto a toda la escritura. El ministerio de la Iglesia de Pablo no se basa únicamente en estos dos versos.

Las mujeres en la comunidad de Dios dirigían, enseñaban, ministraban y profetizaban en el tiempo de las Cartas que Pablo le escribe a Timoteo y a la Iglesia en Corintios. Estas mujeres están cumpliendo con las palabras proféticas que dijo el Apóstol Pedro en Hechos 2:18: y de cierto sobre mis siervos y sobre mis siervas, en aquellos días derramaré de mi Espíritu, y profetizarán.

Y las mujeres estaban haciendo esto porque tenían la bendición de los líderes de la iglesia, incluyendo la de Pablo. De hecho, en 1 Corintios 14:39 Pablo incentiva a la mujer a profetizar junto a los hermanos de la iglesia. "Así que, hermanos, procurad profetizar y no impidáis el hablar en lenguas;"

Puede ser que esta instrucción, que la mujer guarde silencio, no es para todos los tiempos, ni para todos los lugares, ni para todas mujeres. Esto me da paz. En una carta que Pablo le escribe a los Gálatas dice: "Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque todos vosotros sois uno en Cristo Jesús." Escribió algo similar también a los Colosenses: "donde no hay griego ni judío, circuncisión ni incircuncisión, bárbaro ni escrita, siervo ni libre, sino que Cristo es el todo, y en todos."

John Stackhouse dijo que es importante que entendamos que cuando Pablo escribió estas cartas, le estaba dando a la iglesia instrucciones de cómo sobrevivir y prosperar en una cultura patriarcal, que él pensaba no duraría mucho y que debían mantener y promover dinámicas igualitarias que ya estaban siendo utilizadas en la carrera de Jesús y que en trayecto las barreras de género serían dejadas atrás.

En aquel tiempo todo el mundo, incluyendo los judíos, excluían a la mujer de la educación, entrenamiento religioso y participación en cualquier tema o asamblea. ¡Esto es revolución! 

Cuando Pablo le escribe a los Corintios, la iglesia estaba desunida y desordenada. Estaba en disputa. Él les escribió como pastor y amigo, para que trabajaran con la división que había entre ellos. David Hamilton dijo que Pablo claramente "quería involucrar a todo el mundo en el ministerio de la iglesia, cada uno contribuyendo de acuerdo con sus dones y talentos ministeriales." Él tomó el tiempo de dirigirse a cada grupo con correcciones específicas y luego defendió el derecho de comunicarse en orden, corrigiendo a aquellos que querían silenciar a otros de manera permanente.

Pablo hizo un llamado a restaurar el orden en la comunidad de Dios y ese orden no incluía silenciar a todas las mujeres. Su intención no era prohibirle eternamente a la mujer hablar. Él tenía las mismas esperanzas tanto para hombre y mujeres en la Iglesia. En fin, somos libres de ministrar, pero debemos hacerlo responsablemente. Sin ser desordenados, destructivos, descortés, indisciplinados. Nuestra participación en la Iglesia debe ser de manera ordenada, sometiéndonos a Dios para que nuestros ministerio sea de edificación a TODO el cuerpo de Cristo.

"Porque ustedes oyeron el mensaje acerca de él, y saben vivir como él manda, siguiendo la verdad que él enseñó. Por eso, ya no vivan ni se conduzcan como antes, cuando los malos deseos dirigían su manera de vivir. Ustedes deben cambiar completamente su manera de pensar, y ser honestos y santos de verdad, como corresponde a personas que Dios ha vuelto a crear, para ser como él." Efesios 4:21-24

Pablo nos impulsa a adquirir la madurez espiritual, a pensar como adultos. Sí, él dijo que la mujer debía someterse pero también escribió "como dice la Ley." Pero, ¿en qué parte de la Biblia de Pablo hay una ley acerca de que la mujer debe someterse abstractamente al hombre? El Apóstol Pablo era un estudioso y él sabía que esa ley no existía. Existe una posibilidad de que él quiere decir que la mujer debe someterse a la Iglesia, a Dios, o a ellas mismas, pero no al hombre como un objeto abstracto.

Y cuando dice "en silencio" en la carta a Timoteo no se trata exactamente de silencio, como menciona en Corintios. La palabra en griego es hesuchia, que significa quietud - más bien en la linea de pacificadoras. De aprender de manera pacífica, lejos de inmiscuirnos en griterías y alborotos. Esta palabra armoniza con lo que conocemos del comportamiento de la mujer en la Iglesia de aquellos tiempos. El poder aprender en paz, en vez de en medio del revolú y de la gritería, es un regalo para cualquier estudiante. 

Él no está hablando de la mujer cristiana ordinaria sino de un grupo específico de mujeres. No estaba silenciando a todas las mujeres, en todas las circunstancias ni de todos los tiempos. Algunos eruditos dicen que cuando él escribe "mujeres" en realidad se está refiriendo a una mujer, que aparentemente estaba provocando un follón en aquella iglesia.

Cuando Pablo utiliza la referencia de que Adán fue creado primero, y después Eva en 1 Timoteo 2:13, no estaba asignando roles de superioridad por el orden de creación. ¡NO! Por que de ser así, los animales serían los jefes y eso. Él estaba señalando que Adán estaba allí primero, así que tal vez tenía algo que enseñarle a Eva. Ella necesitaba aprender. Ella no era inferior, simplemente desconocía. Pablo quería que las mujeres de la iglesia recordaran que no se trataba de inferioridad sino de aprendizaje con espíritu de humildad.

"Así que, ¿debe la mujer callarse? Sí, al igual que muchos hombres. ¿Debe la mujer estar preparada para ministrar con himnos o palabras de instrucción, con revelación e interpretación? Sí, al igual que muchos hombres. ¿Debe la mujer ejercitar el auto-control mientras ministra? Sí, al igual que muchos hombres. ¿Debe la mujer educarse para que pueda edificar a otros mientras ministra? Sí, al igual que muchos hombres. Porque Dios no es un Dios de desorden, si no un Dios de paz." - Loren Cunningham

Cuando la Iglesia o la sociedad restringe a la mujer de cualquier capacidad, está erróneamente adentrando en la práctica de una cultura dominante y machista que nos aleja de la redención de Cristo. La meta de Pablo es que TODO EL MUNDO sea instruido e impulsado. Él estaba dejando claro que la mujer no se dejará fuera del proceso.

Es crucial que entendamos la perspectiva global que Pablo quería adjudicar en el rol de la mujer, al igual que el contexto específico por el cual escribió esas porciones en las cartas. Pablo elogió a la mujer y la impulsó a desarrollar sus dones y talentos dentro del ministerio. Las consideraba amigas y las honraba.

Pablo creía (y cree) que las mujeres eran (y son) seres racionales con capacidad de inteligencia. Como seguidor de Jesús, claro que sí. Claro que sí. Así que Iglesia, refresquemos estas verdades. La mujer es un ser valioso, único y por encima de cualquier comentario machista tiene que ser respetado, honrado y admirado.

Amigas y hermanas el Maestro lo dijo y yo le creo: "No nos quedaremos sin espacio. Hay lugar para todos y todas. "(Juan 14:1-2)