Como Reinas

Las madres somos el ejemplo en vida que nuestros hijos e hijas tienen para imitar. Somos modelos, y no de gancho. Somos modelos y no de ropa ni de peinados. Aunque en nada me molesta un buen maquillaje y unos buenos zapatos para salir a conquistar el mundo, de nada me sirve la capota y la pintura si por dentro estoy quebrantada y vacía. De nada me sirve un cabello suave y una piel de quince si no me amo, ni me valoro, ni me respeto.

Antes de enseñarle a nuestros hijos e hijas a ser el valiente príncipe y la valiente princesa que Dios quiere que sean, tenemos que de una vez por todas atrevernos a ser la reina que Dios desea que seamos. Él lo desea y el mundo lo necesita. Nosotras lo necesitamos. Yo lo necesito.

Nuestros pensamientos y palabras van atados en esto. Dime qué piensas y te diré lo qué hablas. ¿Cuándo fue la última vez que oraste por el vecino? Auch. Que mucho oramos pa' uno y pa' los demás, ¿quedó algo? ¿Damos algo? ¿Hacemos algo? ¿Sacrificamos algo?

Oremos, ayunemos y obedezcamos. Cuidemos nuestros pensamientos y nuestras palabras. Seamos Ester, seamos valientes, seamos arriesgadas, demos nuestras vidas por otros. Hagamos esto y nuestros niños y niñas también lo harán. Sigamos a Cristo y ellos seguirán. No desistamos, continuemos sacrificando pues la recompensa será dulce y la cosecha ni se diga.

Antes de enseñarle a nuestras hijas e hijos a actuar como linaje escogido, primeramente debemos atrevernos en nuestro corazón a caminar como reinas. 

#ColectivoNosotras #CoronaDeVida