Nos hemos acercado al Monte de Sión

"Ustedes, por el contrario, se han acercado al monte Sión y a la ciudad de Dios, quien vive para siempre. Ésa es la ciudad de Jerusalén, que está en el cielo. Allí hay miles de ángeles que alaban a Dios, y allí están todos aquellos a quienes Dios trató como a hijos, y a quienes les dio el derecho de vivir en el cielo. Ustedes se han acercado a Dios, quien juzgará a todo el mundo. También se han acercado a los espíritus de las personas buenas que Dios hizo perfectas. Se han acercado a Jesús, y recuerden que, por medio de él, Dios hizo un nuevo pacto con ustedes. Gracias a la sangre que Jesús derramó al morir, hemos sido perdonados de nuestros pecados." (Hebreos 12:22-24) Por la sangre de Jesucristo podemos acercarnos confiadamente al trono de la gracia. Confiadas en que cada oración y petición que levantemos con acción de gracia, llenará el trono del Padre con olor fragante.

Ilusionadas con la verdad y seguras, pues nuestro abogado, quién es el majestuoso significado de exagerado amor, se sienta a la diestra de Dios cubriendo la multitud de nuestros pecados.

Nos hemos acercado al Monte de Sión, a la ciudad del Dios Vivo. Y vamos como hijas a los brazos de Papá. Tesoro, ya llegaste. Te sumas al coro de ángeles. ¿Te atreves? Te pregunto, ¿te atreves a alabar a Dios junto a miles de ángeles?

Ya sea caminando, corriendo o volando, nos acercamos echando fuera toda duda, toda culpa, todo dolor, toda amargura. Creyendo en la sangre de redención, creyendo en que somos salvas por gracia y creyendo en que somos amadas aun más de lo que podemos imaginar.

By FaithCarol RuizComment