21 Versículos Bíblicos de Sanidad

Las enfermedades son procesos que padecemos los seres vivos cuando nos enfrentamos a una afección que atenta en contra de nuestro bienestar. El término proviene del latín infirmitas que significa “falto de firmeza” y consiste en un proceso que acaece a un ser vivo y altera su estado normal de salud. Las enfermedades y los achaques son parte del diario vivir. Las considero ataques al cuerpo y al espíritu, pues no fuimos creados para vivir ni en dolor ni en enfermedad. Es una alteración que rompe la armonía con todo nuestro ser.

Jesús dijo: "El ladrón no viene sino para hurtar y matar y destruir; yo he venido para que tengan vida, y para que la tengan en abundancia." Juan 10:10

Las causas de una enfermedad pueden ser muchas, algunas relacionadas con agentes externos y otras internos, dichos factores reciben el nombre de noxas, que viene del griego nósos que significa enfermedad o afección de la salud.

La tendencia durante los procesos de enfermedad es buscar remedios químicos que alivien nuestro malestar. Es así también cuando enfrentamos enfermedades emocionales y mentales, visitamos a un profesional que nos recete y que nos dirija hacia la recuperación.

Pero, hay una pieza esencial durante la recuperación de cualquier enfermedad, ya sea física o emocional, que no podemos desconectar de nuestra realidad existencial. Y es que no somos sólo cuerpo y mente, sino que también somos espíritu.

En las pasadas horas me tomé el tiempo de buscar en la Palabra 21 versículos de sanidad. 21 versículos que en durante esta temporada me han sostenido y que he orado, declarado y afirmado para mi casa y mi familia.

Así también lo declaro para ti y para los tuyos. Si en estos momentos enfrentas un proceso de enfermedad, ya sean transitorio o terminal, le pido a Dios que por medio de estos versículos recibas sanidad espiritual y que en el nombre de Jesús tu cuerpo y tu mente se alinean en orden divino conforme a las promesas eternas de nuestro Dios.

Si así procedes tu luz despuntará como la aurora, y al instante llegará tu sanidad tu justicia te abrirá el camino, y la gloria del Señor te seguirá. Llamarás, y el Señor responderá;pedirás ayuda, y él dirá: “¡Aquí estoy!” Isaías 58:8,9

Bendice, alma mía, a Jehová, Y no olvides ninguno de sus beneficios. El es quien perdona todas tus iniquidades, el que sana todas tus dolencias;  el que rescata del hoyo tu vida, el que te corona de favores y misericordias; El que sacia de bien tu boca de modo que te rejuvenezcas como el águila. Salmos 103:2-5

El sana a los quebrantados de corazón, y venda sus heridas.  El cuenta el número de las estrellas; A todas ellas llama por sus nombres. Grande es el Señor nuestro, y de mucho poder; Y su entendimiento es infinito. Salmos 147:3-5

Sáname, oh Jehová, y seré sano; sálvame, y seré salvo; porque tú eres mi alabanza. Jeremías 17:14

¿No volverás a darnos vida, para que tu pueblo se regocije en ti? Muéstranos, oh Jehová, tu misericordia, y danos tu salvación. Salmos 84:6,7

El deseo de los humildes oíste, oh Jehová; tú dispones su corazón, y haces atento tu oído, para juzgar al huérfano y al oprimido, a fin de que no vuelva más a hacer violencia el hombre de la tierra. Salmos 10:17-18

Porque el corazón de este pueblo se ha engrosado, y con los oídos oyen pesadamente, y han cerrado sus ojos; Para que no vean con los ojos, y oigan con los oídos, y con el corazón entiendan, y se conviertan, y yo los sane. Pero bienaventurados vuestros ojos, porque ven; y vuestros oídos, porque oyen. Mateo 13:15-16

Ten misericordia de mí, oh Jehová, porque estoy enfermo; sáname, oh Jehová, porque mis huesos se estremecen. Mi alma también está muy turbada; y tú, Jehová, ¿hasta cuándo? Vuélvete, oh Jehová, libra mi alma; Sálvame por tu misericordia. Salmos 6:2-4

Y tu justicia, oh Dios, hasta lo excelso. Tú has hecho grandes cosas; Oh Dios, ¿quién como tú?  Tú, que me has hecho ver muchas angustias y males, volverás a darme vida, y de nuevo me levantarás de los abismos de la tierra. Salmos 71:19-20

Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados. Isaías 53:5

He escuchado tu oración y he visto tus lágrimas. Voy a sanarte. 2 Reyes 20:5

Echa sobre Jehová tu carga, y él te sustentará; no dejará para siempre caído al justo. Salmos 55:22

Por tanto, os digo que todo lo que pidiereis orando, creed que lo recibiréis, y os vendrá. Marcos 11:24

Jehová Dios mío, a ti clamé, y me sanaste. Salmos 30:2

Jehová lo sustentará sobre el lecho del dolor; mullirás toda su cama en su enfermedad. Salmos 41:3

Entonces nacerá tu luz como el alba, y tu salvación se dejará ver pronto; e irá tu justicia delante de ti, y la gloria de Jehová será tu retaguardia. Isaías 58:8

Pero clamaron a Jehová en su angustia, y los libró de sus aflicciones. Envió su palabra, y los sanó, y los libró de su ruina. Salmos 107:19-20

Mas yo haré venir sanidad para ti, y sanaré tus heridas, dice Jehová; porque desechada te llamaron, diciendo: Esta es Sion, de la que nadie se acuerda. Jeremías 30:17

Quien llevó él mismo nuestros pecados en su cuerpo sobre el madero, para que nosotros, estando muertos a los pecados, vivamos a la justicia; y por cuya herida fuisteis sanados. 1 Pedro 2:24

Así que, si el Hijo os libertare, seréis verdaderamente libres. Juan 8:38

Creemos en un Dios que sana, que hace todo nuevo, que restaura y redime a toda la creación, pues a Él pertenece. Demos gracias al Señor porque es poderoso para sanar.  ¡Alabemos al Dios de nuestra salvación!