A mi querido Facebook:

Facebook es una red social creada por Mark Zuckerberg mientras estudiaba en la Universidad de Harvard. Su objetivo era diseñar un espacio en el que los alumnos de dicha universidad pudieran intercambiar una comunicación fluida y compartir contenido de forma sencilla a través de Internet. Fue tan innovador su proyecto que con el tiempo se extendió hasta estar disponible para cualquier usuario de la red.

Facebook

Es importante señalar que los comienzos de Facebook estuvieron marcados por un acto delictivo (jejeje): para su creación, Zuckerberg jaqueó la base de datos donde se hallaban registrados los alumnos de la universidad; de hecho, los directivos lo denunciaron y estuvo durante un tiempo siendo estudiado por la justicia, hasta que alguien retiró los cargos. El resto es historia.

Considero a Facebook como una excelente y sabia herramienta de comunicación, si se utiliza de manera correcta. Diría que al igual que todo en la vida tiene sus beneficios como también tiene áreas que nos pueden desconectar de la realidad y desenfocar de lo importante. En una sociedad que exige y chupa hasta el cabo nuestra esencia, Facebook ha pasado a ser un instrumento más de presión/aceptación social.

Yo abrí FB desde los inicios de su creación (casi). Si no me equivoco entre el año 2005 - 2006. Esto quiere decir que llevo un periodo de casi 10 años utilizando FB. En 10 años de uso, siempre intento al menos una vez al año desconectarme de la red. Lo hago porque he visto como en su naturaleza me enferma.

Digo que me enferma porque comienzo a proponerme y establecer expectativas que ni son las de Dios ni son las mías. Comienzo a actuar "algaro". Comienzo a compararme con los demás. Me comienzan a molestar cosas que en un final lo único que hacen es restarme energía. Y no tengo miedo de decir esto: sufro. Sufro porque veo y leo cada barbaridad. Veo como la red se convierte en un campo de guerra, de odio y de hipocresía.

Hoy llevo 7 días desconectada de Facebook. En ocasiones anteriores, cuando cerraba Facebook, lo cerraba de manera indefinida. En esta ocasión al cerrarlo, la compañía me dio la opción de reactivarlo en un periodo de 28 días. Y me vi en la obligación. Me vi en la obligación de comprometerme a 28 días sin Facebook. Confieso que estoy rompiendo vicio. Que pienso más en Facebook que en comer. Pienso más en el día en que Facebook y yo volvamos a ser uno, que en el día en que el mundo entero experimente el amor, la paz y la gracia de Jesús.

Hace una semana pensaba que mi prioridad en la vida era esa. Llevar la noticia. Pero la humanidad es algo serio señores. Y no me daré latigazos pero sí. Caí en la red de lo incierto, de lo material y de lo incorrecto. Caí en la constante de vivir para el mundo y no para Dios. Preocupada todo el tiempo en el qué dirá la gente pero no en el que dirá mi Dios. Pensando más en si la "

hermanita

" de la iglesia le da LIKE o en si al pastor le importa lo que escribo. Wow! ¿Así de presionada me sentía? No hay nada peor que vivir en pos de desgraciarse la vida.

Facebook
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Creo que si hoy pienso más en Facebook es porque hace 7 días me propuse no hacerlo y si hay una verdad es que la siguiente, lo prohibido es lo que gusta. Mientras tanto, aprovecho mis días para leer. Cosa que ya no estaba haciendo. Los libros ahí decorando cogiendo polvillo.

En estas 2 a 3 semanas de esperar a Lule me estoy devorando unos cuantos libros y eso me hace feliz. Me hace feliz leer, aunque con el paso de las hojas mi pensamiento termine en el fundamento inicial: #NoAlFacebook.

En fin, les comparto este extenso raciocinio porque primeramente me da la gana y segundo, porque creo que el panorama se ve mejor cuando pensamos fuera de la caja. Los invito.