Queridos finales:

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¿Cuántos han pasado lo que va de mayo estudiando para sus exámenes finales? ¿Alguien? Pues les cuento que quisiera ser tan aplicada como los que contestaron que sí. No es que no le he dedicado tiempo a mis estudios universitarios pero sí confieso que el final ha sido el mayor de los retos este trimestre.

Mis finales y yo.

Parada entre finales y nuevos comienzos. Me explico: aun sin finalizar el trimestre ya estoy organizando mi matrícula para el próximo trimestre, los uniformes y libros para el comienzo de escuela de Ianmarcos en agosto, la boda entre otras cosas.

Cada día, cada hora, cada minuto conlleva un acervo de decisiones y de eso se compone la vida. No se la suya pero la mía sí.

Así que nuevamente, Carolina en la toma de decisiones. Si bien las que tomé en el pasado tuvieron efecto, cada día me aseguro de tomar las correctas para emprender nuevos comienzos. Sea lo que sea que haya sucedido hasta hoy, estoy segura de que tengo la oportunidad de tomar buenas decisiones.

Este mes termino un trimestre para comenzar la planificación de nuevas cosas que estaré emprendiendo en las próximas semanas. Los términos son que: no hay principio sin fin.

Comienzo de nuevo hoy.

En el último blog escribí acerca de las afirmaciones positivas y de la importancia de la repetición de las mismas como parte de lograr balance y bienestar de vida. Algo que tomé en consideración como el freno en mi carrera de este trimestre febrero a mayo 2013 fue recordar como varias veces fallé en el pasado al no completar trimestres y semestres. Sentí el desánimo en cuestión de segundos. Diría mejor, el ánimo equivocado entró sin tocar la puerta.

La gente me pregunta que por qué al escribir me atrevo a hablar tanto de mis experiencias personales. Seré breve: "Como libro abierto." Nada me avergüenza. La vergüenza la perdí el día que entendí que no vivo conforme a la conglomeración social, sino a la voluntad de mi Creador.

Una de mis mayores inspiraciones ha sido la predicadora Joyce Meyer. Y hagamos un alto: ¡QUE MUJER! Que vida, que experiencias, que testimonio. Puedo resumir la historia de J.Meyer en una simple oración: "Yo no tengo problemas." Si algún día decides escuchar  acerca de quién es ella y de cómo Dios obró en la vida esta maravillosa super-mujer, puedes conseguir vídeos en Internet dónde ella misma habla de el don de transparencia que Dios le ha dado.

Si Joyce Meyer relata su historia de vida sentada tranquilamente en un estudio de grabación o parada frente a miles de personas, ¿por qué debemos el resto del mundo sentir vergüenza del pasado y de lo que Dios está haciendo y hará en nuestras vidas? Las experiencias que te han tocado vivir pueden bendecir e inspirar la vida de otros.

Quítale el peso destructivo al recuerdo.

Recordar y revivir el dolor pasado no hace más que restarle energías a lo que podría hacer hoy (cómo cuando me sente a pensar en que esta es la segunda vez que cojo Finanzas Gerencial...) Aunque el pasado no se puede cambiar, sí podemos proyectar y planificar el futuro, empezando ahora mismo.

Leí en algún lugar que olvidar es quitarle el peso destructivo al recuerdo. Es imposible vivir una vida plena si no olvidas el pasado. Cuando logramos entender que perdonar y olvidar están ligados solo entonces podemos vivir secretamente sin tener que experimentar deseos de venganza y sentimientos de agustia.

El perdón depende de la capacidad que tenemos de perdonar y de quitarle el peso al recuerdo. Fisiologicamente es imposible olvidar, pero mental y espiritualmente tenemos la capacidad para quitarle el poder destructivo al recuerdo. ¿Quieres alcanzar tus metas y sueños? Perdona y olvida.

"Dejando lo que queda atrás, me extiendo hacia delante."

Fil 3:13.

Perdona a quienes te han ofendido y pide perdón a quienes hayas ofendido. No es tarea fácil pero como le digo a mi hijo: "No lo dejes para después pues como quiera te tocará hacerlo." Si mi peque puede, tu puedes. Así que: ¡hazlo ahora!

Estoy tan agradecida con Dios por que sé que ha estado conmigo en cada momento de este trimestre académico y en todas las otras areas de mi vida. Digo esto con la mayor certeza del mundo. Simplemente no han sido mis fuerzas y lo debo reconocer. Tomé la decisión de confiar en Él, ya sentía que mis ganas de estudiar estaba en cero y a ley de dos semanas... no puedo tirar la toalla. Así que aquí estoy, en pie de lucha hasta el martes 28 de mayo que dictará el fin de otra meta alcanzada y cumplida.

La distancia entre el fin y el nuevo comienzo.

En fin, el Diseñador se botó con la vida. Si algo ha llegado a su fin es por que justo ahí se encuentra el nuevo comienzo. La clave está en emplear el tiempo en las cosas que son verdaderamente importantes:

  • Confiar en Dios
  • Cuidar tu salud
  • Amar a tu familia
  • Cultivar la amistad
  • Aprender
  • Cumplir con tus responsabilidades
  • Ser valiente
  • Ver el futuro en positivo

Todo pasa y todo comienza hoy.

"Lo que la oruga llama el fin, el resto del mundo le llama mariposa."

-Lao Tzu